ENTRE ALBAS Y MIRELLES.

A SANGRE Y FUEGO

ENTRE ALBAS Y MIRELLES.

“El preservativo puede fomentar los abusos sexuales”. Con esta frase se despachó la catedrática de Filosofía del Derecho María Elósegui, una vasca de San Sebastián que será la nueva jueza española del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (TDHE), en un artículo publicado en el año 1999. Semejante elementa no ha expuesto sólo estas opiniones en diferentes foros o publicaciones; en otro artículo llegó a cuestionar el derecho de los homosexuales a mantener relaciones sexuales.

Esta Catedrática de la Universidad de Zaragoza compitió con otros dos juristas españoles de “reconocido prestigio”, varones, a los que ganó por bastantes votos de diferencia, y que incluso uno de ellos era la apuesta del Gobierno Español. Pero ¿qué pasó para que ganase la jurista? Todo fue un compendio de casualidades, pero la que más peso tuvo fue que era mujer y que en este Tribunal Europeo había pocas mujeres, por lo que, más que por sus conocimientos de jurisprudencia internacional y sus publicaciones, fue seleccionada como “cuota”.

Todo esto me viene a colación para disertar sobre la elección de las nuevas Secretarías en sus diferentes responsabilidades, del PSOE placentino, que durante los últimos meses ha estado inmiscuido en un proceso cainita, que ya se alarga durante años y que no tiene visos de resolverse con la nueva elección de Ejecutiva Local apoyada por el “aparato” o como a otros les gusta llamar, el “oficialismo”.

Durante años, estos territorios vetones estuvieron controlados, en lo que se refiere al “establishment socialista” por un tipo que se fumaba sus buenos puros haciendo honor a sus anteriores responsabilidades en la, ya desmantelada Tabacalera, y que se jactaba de poner y quitar de sus listas electorales u orgánicas a cualesquiera de las Administraciones a las que se presentaba el PSOE, a todo hijo de vecino que no comulgaba con sus tesis. Por aquellas fechas de control seudo-mafioso (como algunos llegaron a calificar), las mujeres no sobraban en el partido con lo que, en el momento que se encontraba alguna con buena formación o determinadas habilidades, era rápidamente fichada para, en primer lugar, rellenar listas electorales, y posteriormente las orgánicas. A veces, al contrario.

Algunos no lo recuerdan bien, pero durante años ya habían participado, y con éxito, diferentes mujeres con capacidades infinitas en la política local y de fuera de la ciudad jerteña, pero llegó la época en la que, siguiendo normativas del partido, para igualar en cuestiones de género, aunque fuese en tantos % desnivelados de 60/40 se instituyó la consabida “cuota” femenina.

De aquellas “cuotas” salieron algunas de las actuales dirigentes del “aparato” que, durante años, algunas más en la sombra que otras, han estado en las diferentes ternas a las elecciones, fuesen orgánicas o electorales, o a las adscripciones como puestos de libre designación (a dedo los llaman en mi pueblo), para desempeñar, desde responsables de oficinas de dudosa eficacia, pasando por asesoras de dirigentes, e incluso por diputadas nacionales o autonómicas.

Alguna desarrolló una vida laboral, con mayor o menor éxito, antes de su entrada para esto de la política, pero todavía hay muchas personas que se preguntan si  las otras, alguna vez tuvieron un trabajo remunerado por cuenta propia o ajena antes de esto, o al que volver cuando lo de la política se acabe, aunque por lo que he visto durante bastantes años, sabrán nadar y guardar la ropa; nadar en Instituciones a las que se llega después de sabias negociaciones palaciegas saltando de listas en listas, curseando conocimiento por diferentes agrupaciones,  y todo para repetir votaciones en sedes que todo lo graban para regocijo de youtuberos; y guardar la ropa o el bolso o lo que haga falta (hasta parapetarse como chaleco antibalas si hace falta) de edil o alcaldesa para ser agraciada con puestos privilegiados que chirrían en listas representativas que cada vez representan menos.

Gane quien gane, perderá el PSOE, me dijo en conversación un afiliado, votante, y asqueado perdedor en una lista de las que se presentaban al Comité Local o Ejecutiva “Socialista” Placentina. Después de esta lucha intestina con navajas bajo la mesa, algunos han dicho “que trabaje Rita”. Gracias al turco y otros, tenemos onomásticas para rato.

Emilio Mateos Ortega.

Comentario en “ENTRE ALBAS Y MIRELLES.”

  1. No cabe duda, Emilio, de que en el PSOE, no cuenta para nada la capacidad o la aptitud a lo hora de determinar las listas que reunirán, bien a nivel orgánico o bien a nivel institucional a las personas más idóneas, para llevar el timón del Partido o bien para tratar de imponer mejoras en las condiciones de vida de las mayorías ciudadanas.
    Pero no sólo en lo que se refiete a las féminas, pues al leer tu artículo nada se sabe de tu opinión sobre la idoneidad de los varones elegidos para barones.

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